Sinergia se reencontró con la victoria tras casi cinco meses y el campeón México 86 cortó la racha negativa
No hay mal que dure 100 años, dice el reconocido axioma. Y si no que lo diga Sinergia Industrial, que debió esperar más de cuatro meses para sumar nuevamente de a tres en la Súper Liga.
La primera victoria del conjunto industrial en su regreso a la máxima categoría se produjo en la 8° fecha. Fue 3-1 frente a Unión Posadas, equipo que es capaz de bajar a un candidato pero a la siguiente semana sufre ante uno que pelea abajo.
El equipo dirigido por Carlos Posdeley, que llegaba a este partido con un registro negativo de dos empates y cinco derrotas, se despertó sobre el cierre de la primera ronda y ahora mira con mayor optimismo lo que será la segunda instancia del torneo que, sin embargo, aún lo tiene en la parte roja del descenso.
El polifuncional Guillermo Gauto y el goleador Tobías Holz le dieron una incipiente ventaja de dos goles al conjunto amarillo. Sin embargo, Unión llegó al descuento por intermedio de Lucas Szychowsky y sembró interrogantes en el rival.
Entonces, cuando peor la pasaba, Sinergia sacó su carta bajo la manga y aplicó el golpe de nocaut de la mano de Elías Romero, quien respondió con creces en su primera presentación en la Súper Liga. Nuevamente Holz, con el partido ya resuelto, dejó su sello en el marcador y le puso cifras definitivas al encuentro.
Los industriales sumaron su primer éxito en el año, llegaron a los cinco puntos y dejaron el fondo de las posiciones, pero aún se mantienen en zona de descenso gracias a la victoria de México 86.
El equipo azteca superó una dura prueba de carácter, se repuso de una desventaja inicial y terminó venciendo 2-1 a Glimax en un partido con muchas llegadas a los arcos.
El Verde, que previamente había avisado con un cabezazo que sacaron en la línea, no perdonó un error defensivo y a los 27’ rompió la paridad. Matías Handziak la perdió en campo propio y Facundo Barrios agradeció y definió para el 1-0 parcial.
Si en alguien confiaba el equipo azteca para empezar a torcer la historia era Jorge Brítez, el goleador del equipo. El atacante se hizo su espacio tras una pelota parada, recepcionó en el borde del área y sacó un remate bombeado que superó la presencia del arquero Castillo para inflar las redes y marcar el empate momentáneo.
Enseguida nomás Glimax tuvo una inmejorable doble chance para volver a tomar la delantera, pero el arquero Rafael Chaihort respondió magistralmente en ambas ocasiones para ahogar el grito de su rival.
Y apenas un par de minutos después, tras un centro cruzado, Luciano Lembo recibió en tres cuartos, le sacó brilló a su botín derecho y con un preciso remate marcó el 2-1 para el combinado mexicano.
Ambos equipos, que llegaban a este partido urgidos de un triunfo para escapar de la zona del descenso, no se guardaron nada para el último cuarto de hora. Glimax empujó sobre todo a partir del desnivel individual de los hermanos Barrios, pero México se agrupó bien defensivamente y apostó a liquidar la historia con alguna contra que nunca llegó.
El equipo dirigido por Guido González cortó una racha de cuatro derrotas seguidas y ahora quedó a dos puntos del descenso, mientras que el conjunto de Ariel Acevedo no pudo repetir su última actuación y cayó al sótano de las posiciones.
En el restante encuentro de la divisional A, Mersa se recuperó de la derrota ante el puntero, venció por 3-1 a Racing Amateur y volvió al tercer escalón del podio, a tres unidades de los escoltas y a lejanos 11 del sólido líder República.
De la mano de un encendido Agustín Rojas, autor de los tres goles, el Tricolor marcó diferencias ante su rival y sumó tres puntos de oro en su objetivo de mantenerse en la zona alta de la tabla.
La Academia, de su lado, sufrió su tercera derrota consecutiva por el mismo marcador (venía de perder 3-1 con Glimax y República), pero aún respira tranquilo en cuanto a la pelea por mantener la categoría.






































